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2 ene 2009

Balnearios habilitados en el norte.

Los ríos y arroyos del primer departamento se ven repletos de gente en estos días festivos, al igual que otros balnearios del país, a pesar de que solamente 29 tienen licencia de la Secretaría del Ambiente para abrir al público.

El estado de peligrosidad para los bañistas es permanente, especialmente en el río Paraguay. Frente a la ciudad de Concepción y en el río Ypané, en la localidad de Belén, hay playas habilitadas sin precauciones.

En estos dos lugares ya se produjeron los primeros 2 ahogamientos antes de la Navidad y continúa latente el peligro, ya que no existen delimitaciones de las playas y con la bajante los bañistas no respetan el agua.

En Concepción la gente se vuelca en lugares como el antiguo puerto, en San Antonio, en el lugar denominado Casuriaga Bajo, y en el barrio Chaco''i, pero ninguna de estas playas ofrece garantía.

La preocupación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios es grande, según su presidente, Francisco Antoniolli, porque no cuenta con equipo de embarcación para custodiar a los bañistas ni para el rescate de personas si hiciera falta.

Además, existen otros puntos de concentración de los bañistas que son más seguros, tales como la piscina de Belén, playas sobre el río Aquidabán en Paso Porqueta, Paso Barreto y Paso Mbutu, varios arroyos, como el Ju''iy cerca de Loreto, Dos Ambientes, en Yby Yaú, y Tagatiyá en la zona norte de Concepción.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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