CONCEPCION.- (LN) Productor trató de mentiroso al ministro de Agricultura porque prometió pero no acompañó la campaña.
El algodón quedó lejos de ser el oro blanco, se lamentó un agricultor de Cuero Fresco al tiempo de reclamar por el bajo costo y las promesas del ministro de Agricultura Enzo Cardozo de fortalecer la campaña algodonera.
Marcial Riquelme cosechaba su producto el viernes y en una charla con La Nación dijo que el precio que perciben por cada kilo sigue siendo de dos mil guaraníes, de los cuales mil se pagan al cosechero y el resto no se puede considerar ganancia.
Sin embargo afirmó que muchos labriegos no tienen más otra posibilidad que entregar sus productos al precio irrisorio porque tienen que cubrir gastos de escuelas y alimentación de su familia.
“Es poquito, se mantiene en dos mil”, comentó Riquelme al referirse al precio por kilo del algodón mientras acompañaba la cosecha en su chacra de dos hectáreas y media ubicada en Cuero Fresco, a 85 kilómetros al este de Concepción.
“Ko'aga ja orokuéma”, (ahora dejó de ser oro) se lamentó al recordar los años dorados del algodón en que era el principal rubro de renta del país.
Se refirió al titular del MAG como un mentiroso, porque según reclamó, al principio promovió, alentó para que se siembre algodón y al final es un gran mentiroso porque no hubo acompañamiento para la comercialización, “parece que quieren destruir al agricultor productor”, dijo.
SIN ALTERNATIVA
El labriego indicó que no hay alternativa que la de vender el producto a cualquier precio, “entregamos únicamente, qué le vas a hacer, tenés gastos de escuela, tenés que darle de comer a tu familia, nosotros estamos comenzando a cosechar”, explicó.
“Se está entregando masivamente pero no salva nada, la mayoría sembró algodón, se paga a mil el kilo por cosechar y mil es lo que queda”, mencionó.
Los agricultores del departamento llevaron varias movilizaciones para protestar por el bajo precio del producto en la presente campaña.
Al poco pago se suma el bajo nivel de producción o rendimiento por hectárea, que en algunos casos apenas llegó a 500 kilos. Riquelme comentó que en dos hectáreas y media podría cosechar unos mil quinientos kilos de algodón.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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