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25 jul 2014

Sin novedades sobre las dos víctimas del EPP

  • El adolescente Arlan Fick y el Suboficial Evelio Morínigo, continúan en poder del EPP y las autoridades no manejan novedades sobre ninguno de ellos. La población de Concepción vive en zozobra por temor al grupo criminal que domina todo el departamento.
El gobernador de Concepción, Luis Urbieta, conversó con Radio UNO sobre la situación que atraviesa el primer departamento del país.

“Seguimos muy preocupados porque no se sabe si el chico Arlan y el policía siguen con vida, no hay ninguna novedad”, expresó Urbieta.

Manifestó que es una realidad innegable que algunas personas le encubren y le dan asistencia a los miembros del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

No obstante, indicó que es un grupo minoritario el que brinda su apoyo a la banda criminal y la mayoría vive con temor a las incursiones del EPP.

Reconoció que todavía no se consiguieron resultados positivos en los operativos desplegados por la Fuerza de Tarea Conjunta.

Arlan Fick fue secuestrado el pasado 2 de abril. Desde entonces la familia distribuyó 50.000 dólares en víveres y entregó 500.000 dólares en efectivo como parte del rescate. Sin embargo, nunca hubo prueba de vida.

Por su parte, el suboficial Evelio Morínigo, salió a cazar con sus amigos el sábado 5 de julio y en ese momento fue tomado por sujetos que se identificaron como miembros del EPP. Los delincuentes no exigieron pago de rescate y nada se sabe sobre el paradero del uniformado.

FUENTE: HOY

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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