(UH)
Cinco familias pobladoras de un banco ubicado en la ribera norte de Concepción denunciaron que fueron objeto de un violento desalojo. Responsabilizaron del hecho a la dueña de una estancia vecina, que querría apoderarse de la tierra.
De acuerdo a la denuncia, la comitiva fiscal y policial procedió al desalojo de las familias asentadas en el banco Torín, 25 kilómetros aguas arriba de Concepción. Al mismo tiempo, detuvieron a 3 de los jefes de familia, supuestamente por invasión de inmueble ajeno. Luego, el personal de la estancia Tamarino, cuya dueña es Ana Gómez, se encargó de desmantelar las humildes viviendas despojándolas de sus pertenencias.
Según Herminia Yuá, una de las afectadas, ellos se establecieron en el lugar hace seis meses, ya que según averiguaciones realizadas, la tierra es fiscal. Llegaron con sus hijos y pequeña cantidad de animales, pero que inmediatamente sufrieron persecuciones y amedrentamientos. "Llegaron con mucha violencia y nos amenazaron con que si no nos retirábamos iba a ser más fuerte la intervención", indicó.
Agregó que la comitiva llevó detenidos a tres de los jefes de familia, y que aparte de eso, llevaron carne, huevos, un radio receptor y que, en la noche del jueves, faenaron una vaca.
Tras la denuncia de rigor, el abogado Édgar Domínguez obtuvo una medida cautelar de no innovar, con lo que las familias volvieron a acampar en el lugar, considerando que la tierra es fiscal.
Actualmente solo aguardan la presencia de los funcionarios del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), donde ya elevaron anticipadamente la solicitud.
"La tierra es fiscal y la dueña de la estancia Tamarino no puede tomarse el atrevimiento de desalojar a estas humildes familias, nosotros tenemos la certeza de que esta no es propiedad de nadie", comentó Domínguez, quien asesora a las familias.
El banco Torín queda a 25 kilómetros de Concepción, y la estancia Tamarino queda más hacia el oeste, detrás de un riacho que la limita con el banco. Sin embargo, la estancia construyó en el lugar un puente para llegar hasta el banco, donde se hallan asentadas las 5 familias.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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