COMUNIDAD INDIGENA PASO ITA, Horqueta (ABC). Unas 35 familias indígenas de la parcialidad mbya guarani que viven en esta zona desde hace 10 años piden apoyo para poder progresar. Señalan que no reciben ningún tipo de ayuda.
El cacique de esta comunidad, Isabelino Benítez González, de 44 años, informó que la más urgente necesidad de los nativos es contar con el suministro de energía eléctrica.
Detalló que el puesto de salud más cercano es el de Tacuatí, ubicado a 20 kilómetros, en el departamento de San Pedro.
Dijo que poseen 1.353 hectáreas adquiridas por el Estado paraguayo para que los nativos se asienten en el lugar, que se encuentra en el trayecto de la ruta que une Horqueta con Tacuatí.
Benítez dijo que no reciben ningún tipo de asistencia por parte de instituciones.
“Nosotros cultivamos sésamo, tártago y otros rubros para autoconsumo, pero no tenemos la ayuda de las autoridades. Nos dieron solo algunos machetes y con eso no es suficiente”, sostuvo.
Añadió que sobreviven gracias a su trabajo en la chacra. “No recibimos víveres, nos autosustentamos”, dijo.
Agregó que en la zona prácticamente ya no se encuentran animales silvestres, que suelen ser uno de los alimentos principales de los nativos.
Indicó que la más urgente necesidad de la aldea de nativos es la instalación de energía eléctrica. Asimismo, el agua que consumen y que utilizan es traída del arroyo Paso Itá y de una naciente.
Comentó que el puesto de Salud de Tacuatí no cuenta con infraestructura adecuada para atender casos de urgencia.
Varios tramos del camino que lleva hasta el puesto de Salud se encuentran en pésimas condiciones, lo que dificulta el traslado de los indígenas en casos de apresuramiento.
Una sola empresa de transporte público pasa por el lugar.
Dentro de las limitaciones que tienen los indígenas mbya guaraní, cuentan en la aldea con una escuela en la que asisten los alumnos hasta el tercer grado.
Según pudimos observar, el cacique vive en una precaria casa, muchos indígenas duermen sobre madera, ya que no cuentan con colchones para dormir.
Otro caso
Otro caso de indígenas que salió a la consideración pública fue la comunidad Vy’a Renda, en la zona de Hugua Ñandu. Dichos nativos se negaron a recibir carne donada por el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) como parte del rescate exigido en el secuestro de Fidel Zavala.
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario