Director de escuela sufre grave accidente de tránsito
Un docente, director de una institución educativa del distrito de Belén, resultó con traumatismo de cráneo severo tras el choque de su motocicleta contra un automóvil en la ruta PY05, a unos nueve kilómetros del casco urbano de Concepción.
El accidente de tránsito ocurrió alrededor de las 8:30 de este viernes sobre la ruta PY05 General Bernardino Caballero, a la altura del kilómetro 202. En el hecho, un docente de 45 años, identificado como Francisco Cardozo, sufrió graves lesiones en el cuello y la cabeza tras colisionar con un automóvil.
Cardozo, director de la institución educativa San Miguel de Belén, circulaba de oeste a este en su motocicleta modelo trail, color rojo con negro, cuando impactó contra un automovil Toyota Noah de color blanco, conducido por Francisco René Cardozo, de 54 años, residente en el barrio San Carlos de Concepción.
Según la versión del conductor del automóvil a la policía, se dirigía también de oeste a este y, al llegar a la altura mencionada, encendió su señalero para girar a la derecha, momento en el que se produjo la colisión.
El docente fue auxiliado por bomberos voluntarios y trasladado al Hospital Regional de Concepción, donde fue diagnosticado con traumatismo de cráneo severo y otras lesiones. Debido a la gravedad de su estado, se evaluaba su posible derivación a la capital del país para una mejor atención.
El conductor del vehículo, cuyo registro y habilitación fueron expedidos por la Municipalidad de Concepción, fue sometido al alcotest por la Patrulla Caminera, cuyo resultado fue negativo. Por disposición fiscal, quedará en libertad.
Se presentó una coincidencia en primer nombre y apellido de ambas personas.
Fuente: UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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