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1 feb 2011

Solo un establecimiento dispone de cemento en toda Vallemí

CONCEPCION (ABC). Distribuidores de la Industria Nacional de Cemento (INC) de Vallemí, donde funciona la planta industrial del ente, denunciaron que solo una firma comercial de esa ciudad retira cemento de la fábrica, gracias a que la hermana de la propietaria es funcionaria de la cementera estatal.

Así indicaron los comerciantes afectados, quienes manifestaron su malestar debido a la discriminación que sufren, a pesar de calidad de antiguos distribuidores de la estatal.
Los “depositeros” añadieron que la casa comercial “Nazareth”, del barrio Virgen de Fátima de Vallemí, es la única que cuenta con cemento actualmente en la ciudad. La razón obedece a que la propietaria de la casa comercial, Noelia Ferreira, es hermana de María Isabel Ferreira de Román, jefa del Departamento Administrativo de la fábrica de la INC de este distrito, y cuñada de Narciso Román Aguilar, jefe del Centro de Procesamiento de Datos de la INC.
Los denunciantes aseguran que el citado comercio vende la bolsa de cemento por G. 41.000; mientras que el precio al público debe ser de G. 35.000.
La propietaria del local, a su turno, explicó que el cemento lo adquiere de embarcaciones, por eso el elevado costo, y ahora no tiene el producto.
Las denuncias indican que la influencia de los funcionarios hace que las bolsas de cemento sean vendidas solamente a este distribuidor en Vallemí y no a las 13 distribuidoras en la ciudad. “Noelia Ferreira hace poco tiempo que es distribuidora, pero igual consigue cemento, ya que cuenta con sus parientes dentro de la fábrica.
Dejaron de lado a distribuidores antiguos, insistió uno de los afectados.

Versiones distintas

En una primera comunicación telefónica con la propietaria del comercio “Nazareth”, Noelia Ferreira, dijo que contaba con bolsas de cemento y que el costo era de G. 41.000, pero ante la solicitud de que baje el precio, accedió a vender por G. 40.000, explicando que el elevado precio se debía a que adquiría el cemento de embarcaciones. En otra llamada telefónica, en la que ya nos presentamos como periodistas de este medio, la propietaria dijo que no tenía cemento y que el precio no llegaba a G. 41.000.
Explicó que recibió 100 bolsas la semana pasada, pero que actualmente ya no contaba con el producto.

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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