La ciudad de Concepción despidió este lunes a una de sus voces más reconocidas. A los 85 años falleció Luis María Flecha, tras haber atravesado un cuadro de neumonía, según confirmaron allegados.
Con una trayectoria de décadas, Flecha se convirtió en un nombre de referencia en el ejercicio del periodismo en el norte del país. Su labor estuvo marcada por la constancia, la cercanía con la comunidad y una sostenida vocación por la información local.
A lo largo de su carrera trabajó como corresponsal de Diario Noticias y Canal 13. También condujo programas radiales en Aquidabán FM y Concepción AM, y tuvo participación en televisión a través de Canal 5 NCV y Canal 40.
Aunque había nacido en la zona central del país, se radicó en Concepción en la década de 1980. Allí desarrolló su vida personal y profesional, formó su familia y consolidó un vínculo estrecho con la comunidad, que lo reconoció como una figura propia.
En vida recibió distinciones de la Junta Municipal, del Sindicato de Periodistas del Paraguay (filial Concepción) y del Centro Cultural Cerro Corá, entre otras instituciones. El año pasado había sido nuevamente homenajeado por su trayectoria.
Su legado continúa en su hijo, Ángel Daniel Flecha, quien se desempeña como corresponsal de GEN/NaciónMedia y periodista de Concepción al Día Televisión.
La muerte de Flecha enluta al periodismo del norte, que pierde a uno de sus exponentes más reconocidos. Su trayectoria, sin embargo, permanece como testimonio de una vida dedicada al oficio.
Fuente: LN
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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