Una mujer denunció haber sido víctima de un violento robo agravado perpetrado por dos hombres armados, quienes interceptaron su vehículo, la obligaron a subir al asiento trasero y se alzaron con más de Gs. 107 millones en efectivo, además de cheques y otras pertenencias.
La denuncia por supuesto hecho de robo agravado fue recepcionada en la Comisaría 1ª del barrio Itacurubí de Concepción, tras un violento asalto ocurrido a las 06:40 de este lunes sobre el camino terraplenado que conduce a la localidad de Panchito López, distante a 11 km de Concepción.
La víctima fue identificada como Liz María Dolores Figueredo Santacruz, de 31 años, quien manifestó a los intervinientes que alrededor de las 06:40 trasladaba a su hija menor a bordo de un automóvil Kia Soluto, color blanco, cuando fue interceptada por dos hombres a bordo de una motocicleta tipo Trail, de color negro.
Según la denuncia, uno de los delincuentes portaba un arma de fuego tipo revólver niquelado, con la que golpeó y rompió la ventanilla del lado del conductor, obligando a la mujer a detener la marcha. Posteriormente, los sujetos la hicieron pasar al asiento trasero del vehículo, mientras uno de ellos tomó el volante y condujo hasta la localidad de Cándido Silva.
Una vez en el lugar, los autores se apoderaron de una mochila color verde que contenía G. 107.850.000 en efectivo, además de tres cheques por valores de G. 22.932.000, G. 15.795.000 y G. 22.200.000, respectivamente. También se llevaron un teléfono celular Samsung A07, color negro.
De acuerdo con el relato de la denunciante, el dinero pertenecería a la Distribuidora San Jorge, propiedad de su concubino, Jorge Raúl Arévalos, y sería producto de las ventas del local comercial ubicado en el centro de Concepción.
Tras consumar el hecho, los delincuentes descendieron del automóvil y abordaron una camioneta color gris que los esperaba en la zona, para posteriormente darse a la fuga con dirección a la ciudad de Belén.
El caso fue comunicado a las autoridades correspondientes y agentes de la Policía Nacional investigan el hecho para identificar a los responsables.
Fuente: UH
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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