LORETO, departamento de Concepción
Tres muertos fue el saldo que dejó el vuelco de una camioneta que se registró esta tarde sobre la ruta que une a la localidad de Loreto con el pueblo de Paso Barreto. El accidente se produjo a unos 25 kilómetros de Loreto, localidad que se encuentra a 45 kilómetros de Concepción.
Las personas fallecidas son Jessica Villalba Martínez (8), su hermana Carla Villalba Martínez (5) y el padre de ambas menores, Jorge Raúl Villalba, paraguayo de 33 años de edad, capataz de la estancia Santa Teresa, situada en la jurisdicción de Loreto.
Las tres personas perdieron la vida al volcar una camioneta Suzuki Gran Vitara color blanco, modelo 2008, matrícula PPA994, guiada por Teresa Aluja de Smith, propietaria de la estancia Santa Teresa de la localidad de Jugua Guazú, departamento de Concepción, quien sufrió graves lesiones y fue trasladada a Asunción.
El vuelco del rodado se produjo a unos cinco kilómetros de distancia de la estancia Santa Teresa, de donde fueron trasladadas con urgencia las dos menores Carla y Jessica, quienes habrían sufrido problemas físicos cuando se encontraban en la piscina del establecimiento ganadero, de acuerdo a los informes preliminares.
Las menores eran llevadas al centro asistencial de Loreto cuando se produjo el fatal percance, señalan esos informes.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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