CONCEPCIÓN
Más pescadores falsos estarán cobrando subsidios del Estado este año, según se supo. El amiguismo de los directivos de las asociaciones permite que más personas que no tienen nada que ver con la pesca accedan al beneficio del Gobierno.
Denuncias periodísticas realizadas el año pasado no tuvieron efecto y para esta temporada aumenta la gente a ser beneficiada.
El año pasado percibieron el subsidio más de 500 personas con licencia de pesca, de las cuales, el 50 por ciento no serían pescadores, sino que pagaron el costo de la licencia y se inscribieron como pescadores profesionales.
Tanto la Secretaría del Ambiente (Seam) ni la Secretaría del Ambiente de la Gobernación intervinieron en el tema, ni siquiera el listado completo de los beneficiados fue posible obtener. Este año, nadie posibilitó ni un solo documento al respecto.
De acuerdo con la información obtenida de algunos pescadores, este año aumentó ostensiblemente la cantidad de pescadores falsos y es así que unas 1.000 personas, que son familiares, amigos y parientes de los directivos de asociaciones, están a punto de percibir el subsidio de 900.000 guaraníes que concede el Estado.
En Concepción hay cinco asociaciones de pescadores, cuyos líderes se dedican a inscribir a amigos y parientes para cobrar el subsidio.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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