Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

9 feb 2009

Productores de sésamo reclaman G. 8.000 el kilo

Ramírez había señalado que el año pasado el sésamo tuvo un buen precio debido a la escasa producción mundial, porque los cultivos de algunos países fueron afectados por problemas climáticos, cumpliéndose con la Ley de la oferta y la demanda.

En una reunión hecha ayer sábado, de la que participaron el gobernador de Concepción, Emilio Pavón (PLRA), el diputado nacional Luis Neumann (PLRA), los intendentes municipales de Concepción y Horqueta Luis Acosta (PLRA) y Jorge Centurión (PLRA), respectivamente, los agricultores también pidieron financiación para la cosecha del sésamo y la indemnización a los labriegos afectados por el ataque de hongos a miles de hectáreas en el departamento de Concepción.
Uno de los dirigentes de la organización, Claudio Marín, manifestó que las autoridades deberían intervenir en el mercado para que los agroexportadores paguen un precio justo por el citado rubro e indicó que, debido al ataque de hongos a unas tres mil hectáreas del cultivo en la zona, los agricultores deben recibir la indemnización correspondiente.

Por su parte, Alejandro Ramos, dirigente de la misma organización, dio a entender que las manifestaciones de los empresarios agroexportadores, quienes indican que aún no se tiene el precio del sésamo, son estrategias para pagar un bajo precio por el producto y obtener más ganancias.

A su turno, el gobernador Pavón señaló que acompañarán a los labriegos de la región en la lucha por sus derechos e informó que para el efecto se entrevistarán con autoridades del Ejecutivo.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY