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18 jun 2009

Disparan al Ex-fiscal Grance

Concepción.-
Aparece como presunto autor del ataque un ganadero de la zona.

El ex fiscal del crimen de Concepción, Luis Ramón Grance, fue víctima de un atentado en la siesta de ayer, alrededor de las 13:50, a la altura del kilómetro 39 de la Ruta 5 General Bernardino Caballero, en las inmediaciones de la ciudad de Horqueta. Un compañero de trabajo, Joel Amancio Barrios, resultó ileso.
El ataque se produjo cuando ambos se dirigían a Concepción luego de la jornada laboral en Horqueta, donde tienen un estudio jurídico. Grance había sufrido un atentado en el centro de Concepción en marzo del 2004, cuando aún era fiscal. Luego había sido procesado por un supuesto hecho de coima del cual fue sobreseído.
Aparece como supuesto autor del atentado Rafael Rojas Cuevas, un ganadero horqueteño con residencia en el barrio Las Palmas de la ciudad de Horqueta, contra quien la Fiscalía impartió orden de captura.
Grance recibió una herida de bala en la región del muslo derecho, cerca de la cadera. “Él (por Rojas), con su propia camioneta nos siguió y a cuerpo gentil nos disparó”, comentó anoche Grance. “Nos interceptó y disparó 20 a 25 proyectiles. Luego me cerró el paso, cuando me dio tregua, corrí a pie y me hirió cuando iba a entrar en un negocio”, declaró Grance. “A pedido de su señora, le hice un trabajo de disolución conyugal. Al final se puso bien con su señora y se ensañó conmigo. Luego le hice la regulación por vía judicial, alcanzó G. 31 millones; apelaron y la Cámara redujo a G. 24 millones”, comentó Grance.

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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