CONCEPCION (ABC).
Funcionarios de la Industria Nacional del Cemento (INC) de la planta ubicada en la ciudad de Vallemí solicitaron mediante una nota al presidente de la cementera estatal, Optaciano Gómez Verlangieri, el pago de horas extras de los meses de enero, febrero y marzo. Según los trabajadores ya han reclamado en reiteradas ocasiones y solo han recibido mentiras.
En el escrito firmado por los funcionarios Guillermo Delvalle y Alberto Escobar señala que “en los meses de enero, febrero y marzo hemos sido comisionados para asistir a los transportistas de clínker en la ruta Vallemí – Concepción, debido a la bajante del río Paraguay y por lo cual no se pudo transportar el clínker por agua”. Indican además que trabajaron día y noche en tractores de la empresa para que los camiones lleguen a destino.
La administración de la INC se comprometió a cumplir como corresponde en tiempo y forma el pago por horas extras, cosa que no ha ocurrido hasta el momento. Sin embargo, los transportistas han cobrado sus haberes sin mayores contratiempos, según una fuente, mencionaron los funcionarios de la INC.
“Se nos dice que no hay presupuesto y que para pagar se va a generar un pedido de material para pagarnos, pero hasta hoy no hay nada, solo mentira tras mentira”, indica otro párrafo de la nota.
Asimismo, en la misiva los funcionarios solicitan al presidente de la empresa estatal, Gómez Verlangieri, que se les abone en forma total lo correspondiente a las horas extras. Explican que unas 30 personas están afectadas y que el monto adeudado oscila entre G. 300.000 y 10 millones, según los días trabajados.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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