CONCEPCION (ABC).
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) inició la reparación del trazado de 146 kilómetros de la Ruta Concepción-Pozo Colorado, “Cnel Rafael Franco”, que desde hace años está en pésimas condiciones.
Las empresas contratistas adjudicadas con los trabajos, presupuestados en G. 131.996 millones, son Benito Roggio, Tecnoedil y Compañía de Construcciones Civiles.
Según los datos proveídos por el MOPC, el proyecto de rehabilitación incluye la reconstrucción de 29 kilómetros, fresado de la carpeta asfáltica, la excavación de bolsones, terraplén, preparación del asiento de la nueva estructura de suelo de cemento, base granular cementado y carpeta de concreto asfáltico.
Mientras, en los restantes 117 kilómetros se realizarán trabajos de bacheo superficial y profundo, restitución de galibo y microaglomerado. Además, en todo el tramo se pondrán señalizaciones horizontales y verticales, como también colocación de pórticos de señalización.
Los trabajos corresponden al Proyecto de Rehabilitación de Corredores Viales, del programa de Convergencia Estructural, que es encarado por el MOPC, con apoyo financiero del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem).
La ruta de 146 kilómetros de extensión fue construida por etapas. Originalmente, la pavimentación estuvo a cargo del MOPC con la colaboración del Comando de Ingeniería de las FF.AA., luego la obra fue completada por la empresa Benito Roggio e Hijos SA y fue inaugurada en mayo del 2000. Esta vía es muy importante para los habitantes y comerciantes de esta zona.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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