El presidente Fernando Lugo ordenó al procurador general de la República, Enrique García, buscar una solución al conflicto social de Puerto Casado, Alto Paraguay.
El Poder Ejecutivo planteará formular un nuevo trazado que sea completamente diferente a la ley de donación, y se va a integrar una superficie en la adyacencia del pueblo de Puerto Casado.
El procurador se reunirá entre hoy o mañana con los directivos de la empresa Victoria SA, a fin de buscar un acuerdo sobre el tema.
La intención del presidente es que pueda tener una respuesta antes de la llegada de los pobladores, quienes están marchando desde Pozo Colorado hasta Asunción, en busca de una solución al conflicto que lleva muchos años.
Recordó que hay posiciones encontradas tras la expropiación de las 52 mil hectáreas en el 2005. Posteriormente, hubo una anulación en instancias de la Suprema Corte de Justicia, dos años más tarde, por una vía de acción de inconstitucionalidad y finalmente, la donación de tierras en parcelas separadas y la derogación de la ley de expropiación.
Lugo solicitó ayer al asesor jurídico Emilio Camacho, al senador Sixto Pereira y al ministro Miguel López Perito que intenten buscar una salida al tema. También habrá una participación del Indert.
Sostuvo que es un tema bastante complejo para el Gobierno. Remarcó que hay que hacer una buena elaboración de la superficie, y la adopción de medidas de recuperación de la armonía tiene que ver con cuestiones históricas, políticas, económicas, y de derechos adquiridos por los pobladores del lugar.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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