De nuevo los sectores exportador, importador y naviero están a las puertas de enfrentar el grave problema de la innavegabilidad del río Paraguay. Técnicos portuarios pronostican que noviembre será un mes “crítico”.
La bajante del río y la falta de dragado en tiempo oportuno provocaron el año pasado pérdidas estimadas en alrededor de los US$ 50.000.000. Criticaron el hecho de que mantener las condiciones de navegabilidad del río solo requiere US$ 2.000.000. Empero, los recursos no fueron liberados, generándose los agudos inconvenientes que se suceden de forma cíclica en el sector.
El río Paraguay estacionalmente sufre una bajante entre los meses de noviembre y febrero por la falta de dragado y amenaza con perturbar seriamente el comercio exterior del país. “El 90% de las exportaciones e importaciones del Paraguay transitan por el río Paraguay. La ANNP, organismo estatal encargado de dragar el río Paraguay, no tiene recursos para atender el tramo sur”, señalaba un informe de la Capex (Cámara Paraguaya de Exportadores).
“La situación es aun más grave este año porque el río Paraguay en los meses de calado profundo (aguas abundantes entre junio, julio, agosto) presenta los niveles más bajos desde que se lleva registro hace 36 años, lo cual puede indicar un estiaje severo este fin de año”, añadía el informe.
Responsables del ente portuario local indicaron ayer que se espera para la primera quincena de noviembre que otra vez se presenten los habituales inconvenientes en los traslados de las embarcaciones. Recordaron que las autoridades de la ANNP ya habían puesto al tanto del Ejecutivo las pésimas condiciones en que recibieron la flota encargada del mantenimiento del río.
“Las embarcaciones o están varadas, con serios problemas mecánicos o están hundidas como es el caso de una de las naves”, dijo una fuente técnica. Agregó que con los escasos equipamientos con que cuentan en la actualidad ya están implementando las primeras acciones en la zona de Villeta y que otro frente se dispone a trabajar en la jurisdicción de Concepción, especialmente en el paso Guardia Cue, situada al norte del país, entre Puerto Pinasco y Vallemí.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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