Los pobladores de Paso Barreto pretenden independizarse del distrito de Concepción, en el primer departamento.
Creen que es la única vía para salir del atraso, ya que de la Municipalidad de la capital departamental no reciben nada. Esperan que el proyecto sea tratado en el Congreso.
La comunidad de Paso Barreto, distante a 55 kilómetros de Concepción, se halla organizada en una Junta Comunal de Vecinos, instancia a través de la cual se elevó al Parlamento un proyecto de distritación de la comunidad que cuenta con 3.500 habitantes y 221.961 hectáreas de extensión. Sus fuentes de ingreso son la ganadería y explotación de maderas.
El proyecto prevé aglutinar a las localidades de Isla Hermosa, Peguaho, Estribo de Plata y las comunidades indígenas Boquerón, Yeguahaty y Agua Fría. Con esto, llegará la potencial población del futuro municipio a 7.000 habitantes y colindará con los municipios de Loreto, Horqueta, Yby Ya'ú y el departamento del Amambay.
El proyecto de distritación se halla en la asesoría jurídica de la Cámara de Diputados presentado por la diputada Mirta Ramona Mendoza y cuenta con el apoyo de sus dos colegas concepcioneros, Luis Neuman y Magdaleno Silva.
El profesor Luis Alberto Cristaldo, presidente de la Junta Comunal de Vecinos, indicó que la comunidad tiene la esperanza de despegue, a través de la independencia administrativa y política, ya que hasta el momento, casi nada recibe de Concepción y que hay muchos déficits en todos los campos.
Cuentan con un puesto de salud solo con 2 auxiliares enfermeras, una comisaría a punto de derrumbarse con 5 policías sin patrullera.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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