Belen.- (UH) El hogar de niños "Héroes Kuéra y Carmelito Róga" de Belén, departamento de Concepción, se halla en una difícil situación por el corte de rubro por parte de la Secretaría de la Niñez y Adolescencia. Sobrevive con apoyo de la Diben y la solidaridad ciudadana.
Unos 60 niños y niñas muy humildes de la ciudad se alimentan y se educan en el hogar. Sin embargo, corre el serio riesgo de cerrarse, porque la Secretaría de la Niñez no repuso el rubro anual de 90 millones de guaraníes cortado desde este año.
Según la hermana Gregoria Barrios, responsable del albergue, aun sobreviven porque reciben el apoyo mensual con víveres de la Diben. Sin embargo, explicó que la carne, verduras y mandioca los obtienen de la caridad. Remarcó que el principal problema es la falta de rubros para las 4 voluntarias que trabajan sin percibir uno solo guaraní.
Indicó que también reciben apoyo de la Pastoral Social, la panadería Santa Isabel de Concepción, la Municipalidad de Belén, entre otras.
Pidió al presidente Fernando Lugo, a quien entregaron una nota hace dos meses, a que reponga el presupuesto a la Secretaría de la Niñez, a fin de asegurar el funcionamiento del albergue, donde también se alimentan 10 ancianos y ancianas y varios minusválidos de la ciudad.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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