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21 ene 2012

Espacio aéreo entre Concepción y Amambay es vía libre para narcos

(ABC) El espacio aéreo en el norte del país está dominado por los narcos y contrabandistas que operan entre los departamentos de Amambay y Concepción. Según fuentes, habría cientos de pistas ilegales en ambas regiones que son utilizadas para traficar productos electrónicos, armas y drogas con total impunidad ante el nulo control.

El espacio aéreo comprendido entre los departamentos de Concepción y Amambay es una de las vías más utilizadas por los narcotraficantes y contrabandistas, que operan en la zona norte del país. El nulo control por falta de radares alienta las actividades delictivas, de acuerdo a las fuentes.
Los contrabandistas de productos de electrónica, como los traficantes de estupefacientes y armas, provenientes de Bolivia y Colombia, traen enormes cantidades de mercancías. Además llevan armas y marihuana prensada, negocios que generan inmensas ganancias, de acuerdo a los datos.
Según fuentes, semanalmente diez avionetas llegan con droga en las pistas clandestinas, ubicadas en estancias del norte del país. En varios de estos establecimientos, los pilotos ni siquiera aterrizan la nave, ya que desde una altura realizan los llamados “bombardeos”, dejando caer las bolsas de cocaína al suelo. Después, la mercancía es recogida por personas que se manejan en camionetas 4x4 que se encargan de entregar el “paquete” a los “barones” del tráfico de cocaína en esta frontera.
La cocaína boliviana y colombiana es enviada a los grandes centros urbanos del Brasil, donde queda una parte para el consumo local y la otra parte es traficada hacia el mercado europeo a través de navíos que parten de los grandes puertos brasileños, uno de ellos el de Santos.

Sin radar

En el aeropuerto de Pedro Juan Caballero no se posee ningún instrumento que pueda seguir a una aeronave, de tal forma a confirmar el destino que los pilotos señalan en sus planos de vuelos.
Los pilotos que salen del aeropuerto local indican en sus planos de vuelo su destino final. Sin embargo, después cambian de rumbo dirigiéndose a localidades bolivianas, desde donde transportan al país grandes cantidades de cocaína.
En el aeropuerto de esta capital del Amambay es casi nulo el control de las autoridades policiales. En el lugar apenas hay un agente policial, mientras que la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) no tiene presencia permanente.

Pistas clandestinas

La gran cantidad de pistas clandestinas que operan en la zona es un secreto a voces en esta región del país. Los espacios están repartidos por Capitán Bado, Bella Vista Norte y en las afueras de Pedro Juan Caballero.
Los traficantes de cocaína que operan “vía aérea” manejan millonarias sumas de dinero. Por eso, en raras ocasiones caen en manos de las autoridades.
En setiembre de 2011 nuestro diario publicó la existencia de pistas clandestinas en la estancia San Fernando. Estas eran operadas por el peligroso traficante Felipe “Barón” Escurra.
Tras la denuncia periodística, la Senad buscó y ubicó las pistas clandestinas, que fueron destruidas en su totalidad.

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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