Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

20 ene 2013

Un comedor comunitario alimenta a 100 niños humildes

CONCEPCIÓN.- Un comedor comunitario ubicado en el Barrio San Carlos de Concepción da alimentos diarios a unos 100 niños y niñas humildes de diferentes barrios de la ciudad. El comedero funciona gracias a la voluntad y colaboración de gente de buen corazón.

Según comentó el pastor Valdecir Batista de la iglesia Asamblea de Dios en el Paraguay el proyecto ideado con la señora. Angélica Pavón, se inició con 4 niños y luego de algunos meses creció hasta tal punto de alimentar de lunes a viernes a un promedio de 100 niños de diferentes barrios. Incluso, los domingos sirven chocolatada.
Acotó que el comedero denominado "Maná" se solventa exclusivamente con donaciones de personas generosas, para lo cual, hay una comisión que recibe los aportes bajo recibo, ya que últimamente, según manifestó, no existe confianza en nadie para cualquier aporte solidario. "Nosotros manejamos con transparencia los aportes, la comisión se encarga de administrar, tenemos voluntarios de Concepción, Horqueta y Pedro Juan Caballero", explicó.
Indicó que desde las 09:00 sirven alimentos a los niños hasta las 14:00, puesto que el servicio es por turno, debido a la poca infraestructura. "La idea es contar con más infraestructura y ofrecer más comodidad a los niños", dijo Batista.
En otro momento comentó que el proyecto es ambicioso, ya que en el futuro quieren habilitar otros comedores en otros barrios pobres. "Yo fui niño de la calle en el Brasil, pasé malos momentos y ahora con apoyo de Dios queremos evitar que los niños pasen lo mismo" relató.
El coordinador general indico que el comedor es independiente de la iglesia, ya que la gente a veces confunde y cree que nosotros queremos obligar a los niños y niñas para que se unan a la congregación. "Acá lo que enseñamos son los valores del respeto a Dios y al semejante, la higiene y el compañerismo", indicó.

CASO ESPECIAL. 

Entre los niños y niñas que acuden al comedero resalta la presencia de Daysi Ramona Benítez de 3 años, una nena celiaca, cuya alimentación es más complicada.Por su enfermedad, la nena no puede consumir productos que contengan harina, lo cual dificulta a los responsables para alimentarla.
La nena llega a diario con su abuela al comedero y le deben inventar para su alimento con otras recetas, que a veces escasean en el comedor.

VOLUNTARIOS Y APORTES. 

Entre las personas que más trabajan desde tempranas horas aparecen doña María Victoria Mendoza y su hija Nancy Araújo. La primera es la cocinera del comedor y la otra su ayudante. A veces colaboran algunas madres vecinas.Los ciudadanos que quieren aportar con el comedero pueden hacerlo mensual o eventualmente. Los contactos pueden hacer llamando a 0971–810192 y 0984–898507.

Fuente: UH

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY