Desde finales de los años 90, los recursos hídricos del departamento de Concepción prácticamente ya no sirven para que los pobladores se refresquen en sus aguas en estos días de intenso calor. La contaminación llegó a niveles terribles.
Hasta finales de los años ‘80 y principios de los ‘90, el arroyo Espajín de Horqueta era una de las alternativas para disfrutar de sus aguas en la temporada estival. En el lugar, los vecinos incluso capturaban peces para alimentarse.Actualmente, el citado arroyo se encuentra contaminado y de a poco está desapareciendo por efectos de la colmatación. Si las autoridades competentes no intervienen para evitar la polución y la destrucción de la franja de protección, el arroyo tiene sus días contados.
Los desechos de curtiembres que son arrojados al cauce de Espajín son uno de los motivos principales de su grave contaminación. Las autoridades comunales prefieren la vía más cómoda; la de recaudar y callar, mientras una de las riquezas naturales se destruye paulatinamente.
Los vecinos del lugar tampoco manifiestan preocupación por el problema. Esto ocurre debido a que no están concienciados sobre la importancia de los recursos naturales y por la terrible falta de educación.
Por otra parte, el río Aquidabán también presenta un grave nivel de contaminación. El Paso Mbutú era un precioso lugar en décadas del siglo pasado hasta donde las familias acudían los domingos para disfrutar de las aguas del río, pero en la actualidad las personas que osan refrescarse en sus aguas se exponen a tener comezones y otras afecciones en la piel.
El cauce del río es utilizado para eliminar restos de animales faenados. Los ganaderos brasiguayos que tienen sus estancias en sus laderas son los principales contaminadores, según los habitantes del lugar.
Esta situación debe preocupar y en serio, tanto a pobladores como a autoridades. Es necesario pensar en que las futuras generaciones tienen derecho a vivir en un ambiente sano y disfrutar de la naturaleza.
Fuente: ABC
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3 feb 2013
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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