Horqueta: Lluvias afectan los cultivos
HORQUETA. Las lluvias que vienen registrándose en todo el país desde hace más de una semana afectan a cultivos de tomates, hortalizas y legumbres en esta parte del país.

Las precipitaciones evitan que los cultivos de las habillas negras sean cosechados y la falta de comercialización de varios productos redujo el nivel de ventas en los comercios de esta ciudad.
El jefe de la oficina local de la Dirección de Extensión Agraria (Deag), Ing. Agr. José Bonhome, afirmó que estas lluvias que recién cesarían el miércoles próximo destruyen las plantaciones de tomates, debido a que les produce una enfermedad denominada mancha bacteriana.
Recomendó a los productores utilizar oportunamente fungicidas para salvar la producción de los tomates. Sostuvo que la mayoría de los productores de dicho rubro son de la localidad de Arroyito, donde cuentan con el asesoramiento de un técnico de la Deag, quien les brinda las orientaciones correspondientes.
También indicó que los cultivos de maíz, que se encuentran en etapa de desarrollo, estarán dispuestos para su cosecha en 15 días. Afirmó que se aguarda que el clima se normalice en ese lapso para que tampoco se destruyan, porque sería una gran pérdida económica para los labriegos del distrito.
Por su parte, el técnico de la Deag de Arroyito, Ing. Agr. Misael Moraez, dijo que en dicha zona se cultivaron 140 hectáreas de tomates, de las cuales se cosecharon antes de las lluvias unas veinte hectáreas.
Sostuvo que los tomates cultivados son de las variedades Santa Adelia Super, Río Grande y Río Fuego de origen brasileño, que son comercializados en el departamento de Concepción y también son llevados por compradores del mercado Abasto Norte de la capital del país.
Fuente: ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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