Asesinato de colono Brasileño no fue para robarle
Agentes policiales de la División de Investigación de Delitos de la Jefatura de Policía del Departamento de Concepción descartaron que el móvil del homicidio del colono brasileño Adelar Leissman (35) haya sido el robo, pues él tenía en su bolsillo la suma de 2.600.000 guaraníes, además que él cayó antes de ingresar a su casa, y no hay rastros de que alguien haya irrumpido a su propiedad.
El hombre fue asesinado cuando llegaba a su residencia, ubicada en el barrio San Francisco, de la localidad de Kurusú de Hierro, frontera entre Concepción y San Pedro, pegada a Tacuatí.
El hombre habría sido ejecutado por atrás, ya que recibió el tiro entre la nuca y la espalda, y como evidencia se levantó una vaina de escopeta calibre 12, indicaron los encargados de la investigación a Última Hora.
Hasta el momento no se manejan hipótesis del trasfondo del crimen, refirieron fuentes de la investigación y esperan que algunas personas declaren ante el Ministerio Público para poder avanzar y determinar el móvil y capturar a los responsables.
Fuentes policiales mencionaron que dos personas tienen que declarar ante el agente fiscal de la ciudad de Horqueta, Joel Cazal, quien tiene a su cargo la causa. Una de ellas es su pareja, Ilse Rosana Caballero Corrales (18). El colono dejó a su novia en su casa, y luego fue a la suya.
Fuente: UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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