Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

25 mar 2014

Niños nativos solicitan una escuelita

  • BELÉN.- Unos 30 niños nativos de la parcialidad Mbya Guaraní de Belén, Departamento de Concepción, inician sus actividades escolares en precarias condiciones. No tienen local ni mobiliario y esperan apoyo de la gente, ya que aún no es reconocida por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC).
La supervisión local posibilitó una docente con dos rubros para trabajar con los niños y niñas nativas. Sin embargo, la escuelita recién será reconocida el año venidero, ya que el proceso de apertura recién se inició, según explicó la educadora.

Destacó que por el momento están trabajando detrás de una casa utilizando la sobra, luego más tarde debajo de un árbol, porque aún no cuentan con un local, ni sillas ni pizarra. “Tengo 15 sillas donadas que deben ser traídas de Paso Itá, Horqueta, también ya me llegará para mi pizarra, pero hay muchas necesidades”, explicó.

Destacó que lo más urgente es obtener leche para que los niños puedan soportar el horario de clases. “Ahora ya se quieren ir a las 9.00 porque tienen hambre, ellos vienen sin desayuno”, sostuvo.

Por su parte, Emiliano Rojas, líder de la comunidad, agradeció a la supervisión educativa por conceder la docente con rubros, pero pidió ayuda a la gente solidaria para levantar la escuela, obtener muebles, útiles y merienda escolar. “El problema es que comenzamos de cero y necesitamos apoyo de la Secretaría del Indígena de la Gobernación”, explicó.

La comunidad nativa con 12 familias se halla asentada en una superficie de 755 hectáreas, ubicada en el kilómetro 14 de la ruta 5 antigua, predio adquirido por el Indi.


Fuente: UH

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY