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23 abr 2014

Lucha anti abigeato renovada

  • Una renovada lucha contra el abigeato inició la Asociación Rural del Paraguay (ARP) con el Ministerio del Interior, con una brigada policial de 12 agentes especializados, que dependerán directamente de la base en Emboscada y de la Subcomandancia, según se informó ayer. 
La primera brigada departamental estará ubicada en Concepción, con sede en el local de la ARP filial del primer departamento, y está a cargo del comisario Virgilio Valdez.

“Vamos a poner profesionalismo en la tarea para llevar la tranquilidad a la zona del departamento de Concepción, considerado zona roja”, manifestó el comisario Valdez, jefe de la brigada antiabigeo.

Por su parte, el ministro del Interior, Francisco de Vargas, dijo que la creación de la primera brigada exclusiva para el combate del abigeato para un departamento es solo el inicio de la guerra declarada con firmeza a este flagelo. Bregó porque las instituciones creadas trasciendan las personas y los gobiernos, por el bien del país.

Control de marcas: desfasado

Por su parte, el vicepresidente de la ARP, ingeniero Fidel Zavala, explicó que la lucha contra el abigeato es compleja, porque existen diferentes casos. Citó que en algunos casos los animales robados son transportados con documentos legales, pero de contenido falso; también encontraron animales robados con documentos falsificados, y lo más común, animales sin documentos. Destacó que el sistema de control de marcas ya está desfasado y que debe haber autoridades judiciales especializadas en abigeato.

Fuente: ABC

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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