Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

2 oct 2014

Avanza deforestación en el parque Paso Bravo y la serranía San Luis

  • Concepción.- Desmontes de zonas boscosas para establecer pastura y preparación de suelo para el cultivo extensivo de soja, así como el rollotráfico están haciendo desaparecer los bosques del departamento de Concepción. Los deforestadores que arrasan con las reservas de los parques nacionales Paso Bravo y la serranía San Luis circulan por la zona libres de pena.
El primer departamento hasta hace algunos años era considerado como una región con mucha reserva boscosa, pero la tala indiscriminada iniciada a mediados de los años 90, sin contemplación, propicia la desaparición de las áreas de bosques. En los dos parques nacionales Paso Bravo y serranía San Luis operan impunemente los taladores que extraen en forma ilegal valiosos ejemplares de especies nativas que trabajan con poderosos traficantes de rollos que manejan el negocio desde la clandestinidad.

La presencia de la Secretaría del Ambiente (Seam) y del Instituto Forestal Nacional (Infona) es nula en la zona. Estas entidades deben velar por el cumplimiento de las normativas ambientales, como la Ley de Deforestación Cero que está vigente hasta el 2018.

El “boom” de la explotación maderera en Concepción se inició cuando personas que vivían en los departamentos de Caaguazú y Canindeyú trasladaron sus aserraderos a esta zona norte del país. Ahora, en las faldas de las serranías y dentro de la reserva, las bandas de deforestadores incluso instalan aserraderos clandestinos, donde operan con total impunidad.

Uno de los “emporios” era la entonces colonia San Alfredo, hoy convertida en distrito. Importantes cantidades de aserraderos ganaron el pequeño poblado que creció en forma acelerada gracias al “negocio de la madera”.

Otro sitio que fue “descubierto” por los madereros fue Paso Barreto, donde personas “foráneas” instalaron aserraderos. Un punto innegable es que estas operaciones irregulares generaron dinamismo en la economía de la zona, con lo que los “empresarios madereros” ganaron el silencio cómplice de la población.

Los parques nacionales Paso Bravo y serranía San Luis son los sitios favoritos de los traficantes de rollos para proveer a los aserraderos que funcionan en forma ilegal.

En varios procedimientos realizados por el Ministerio Público y la Seam, junto con militares y policías, se comprobó la tala indiscriminada, pero los responsables están libres de pena. En uno de los últimos procedimientos dentro del parque serranía San Luis, en agosto del 2012, las autoridades constataron que los traficantes de rollos invirtieron unos G. 500 millones para acondicionar caminos internos de la reserva para el desalijo de maderas de diferentes especies depositadas en distintas zonas del parque.

Fuente: ABC Color (ajrojas@abc.com.py)

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY