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21 may 2015

El EPP mantenía encadenado a Arlan

El joven Arlan Fick, quien estuvo en cautiverio durante 267 días en poder de los miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), declaró ante la jueza Eva de Witte y refirió que sus captores lo tenían encadenado.
“Arlan nos comentó que estuvo encadenado; nos hizo un relato preciso del día en que fue capturado Edelio Morínigo y el momento en que ellos se encontraron”, expresó la jueza en contacto con la radio 780 AM.

Señaló que el joven dijo que el día en que apareció Edelio él temió por su vida, porque los del EPP aparentemente se sintieron descubiertos. Además, el menor no individualizó a ninguno de sus captores, ya que en todo el tiempo de su cautiverio estuvo con los ojos vendados. “Desde el día en que le capturaron hasta el día en que le liberaron le hicieron ver de qué se trataba el EPP, solamente eso, nombres no dio”, señaló la magistrada, quien refirió que Arlan leyó un libro de la guerrilla y en un momento se pensó que querían que pertenezca al grupo, sin embargo, aclaró que accedió a materiales porque él pidió.

Señaló también que el día en que le liberaron en ningún momento dio la vuelta para mirar atrás porque temía por su vida. La declaración se realizó ayer en el Palacio de Justicia de Horqueta, Concepción, ante la presencia de sicólogos de la Fiscalía y el fiscal de la causa, Joel Cazal.

Además, la jueza refirió que se tiene previsto realizar la pericia sicológica al joven para el próximo martes.

UH

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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