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11 jun 2015

Supuesto logístico de la ACA enfrentara juicio oral

El juez penal de garantías Hernán Centurión decidió que Pablo Valiente Chaparro enfrente juicio oral y público por formar parte del grupo de la logística de la Agrupación Campesina Armada (ACA).
Un supuesto miembro de la logística de la banda criminal liderada por Alfredo Jara Larrea, autodenominado Asociación Campesina Armada (ACA). El mismo había sido detenido en setiembre del año pasado en ciudad de Pedro Juan Caballero por elementos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC).

Valiente Chaparro aparece en una fotografía que se encontraba guardada en una tarjeta de memoria hallada el 5 de febrero de 2014, en el campamento del grupo liderado por los hermanos Albino y Alfredo Jara Larrea. El joven era buscado desde ese momento.

Informes que poseen organismos de seguridad aseguran que la ACA materializó entre los meses de febrero y marzo de 2015 varias extorsiones a ganaderos de los departamentos de Concepción y San Pedro, con lo que llegó a recaudar un total de G. 440 millones.

Según los datos que ya maneja también la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), los delincuentes “invirtieron” su dinero en armas y en el reclutamiento principalmente de menores, tras la muerte de varios de sus cabecillas en los últimos meses.

Uno de los casos de extorsión por valor de G. 80 millones se habría llevado a cabo en la estancia “Alegría” de Tacuatí, donde luego el EPP asesinó a tres peones. Asimismo, un menonita del departamento de San Pedro fue obligado a pagar G. 300 millones para seguir trabajando con “tranquilidad”, conforme a las informaciones recabadas.

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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