Más de 17.000 alumnos estudiarían en albergues
Para el año lectivo 2016, el Ministerio de Educación estimó que un total de 101 instituciones educativas estarán inhabilitadas por la emergencia de las inundaciones, causadas por el fenómeno de El Niño. Están ubicadas en Capital, Concepción, San Pedro, Cordillera, Guairá, Central, Pdte. Hayes, Alto Paraguay y Ñeembucú.
Estas instituciones estarían en alerta roja de emergencia (algunas ya lo están), es decir inundadas o con accesos anegados y otras estarían en alerta naranja por lo cual ya se dispuso que los niños que asistan a estas escuelas sean trasladados a albergues provisorios.
Un total de 17.220 alumnos podrían estudiar los primeros meses del año 2016 en albergues provisorios. Capital y Pdte. Hayes son las áreas con mayor cantidad de matriculados que se encontrarán con el problema de las inundaciones.
El Ministerio de Educación, a través de su Dirección de Apoyo Social y Gestión de Riesgo, informó que está en marcha un plan de contingencia para instalar los albergues provisorios en zonas accesibles para los estudiantes desplazados por las aguas, cuyas instituciones estén inundadas o sin acceso.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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