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1 jul 2016

En octubre se habilitaría nuevo frigorífico

CONCEPCIÓN.- Las obras civiles de la empresa frigorífica JBS, construida en Belén, Departamento de Concepción, avanzan en un 92 por ciento. Para octubre se anuncia el inicio de las operaciones. La inversión total de la empresa es de 80 millones de dólares.


Recorrido. Las obras civiles ya tienen un avance del 92%.

Hugo Idoyaga, presidente de Senacsa, recorrió ayer las instalaciones en construcción y manifestó que es una obra majestuosa, que es de competencia del Senacsa verificar a los efectos de sugerir si se precisan algunas indicaciones técnicas. “Majestuosa, sabíamos de lo grande e impactante, pero estando adentro es mucho más, quisiéramos ver cuando esté en funcionamiento”, destacó Idoyaga.

Indicó que el equipo técnico del ente a su cargo trabajará con el frigorífico para garantizar la inocuidad del producto para el consumo humano, así como realiza en los otros frigoríficos del país. Valoró el impacto que genera al departamento y, en especial, al sector ganadero de los departamentos vecinos.

Por su parte, Felipe Azaries, presidente de JBS, Paraguay, valoró la asesoría técnica de inocuidad que brinda Senacsa a través de su mismo presidente para dejar todo en orden la planta.

Informó que las obras civiles ya tienen un avance del 92 por ciento y que si todo marcha bien en octubre de este año ya entrará a operar con los primeros trabajos de faenamiento. “Nosotros prevemos dar mano de obra en forma directa a 1.800 obreros cuando estemos en nuestra plenitud de producción y a 3.500 personas en forma indirecta”, señaló.

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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