Cayó estafadora que promocionaba millonario sorteo
Una mujer que ofrecía una atractiva rifa con millonarios premios fue detenida en la tarde de este jueves por la Policía de Concepción. Posee cinco órdenes de captura por estafa y apropiación. Numerosos concepcioneros fueron engañados.

La mujer, identificada como Lidia Isabel Gómez de Gottschalk, de 43 años, oriunda de la ciudad de Encarnación, venía anunciando una gran fiesta bailable que se realizaría el sábado 1 de octubre en la ciudad de Concepción, en la que se sortearían millonarios premios.
Entre los bienes materiales que se sorteaban, se encontraban una camioneta, un automóvil, 10 motocicletas y G. 30 millones. Los boletos para participar de la rifa tenían un costo de G. 100.000 y numerosos concepcioneros los adquirieron, atraídos por los ambiciosos premios.
El generoso sorteo resultó llamativo a la Policía Nacional, por lo que efectivos de la Comisaría 1º del barrio Itacurubí de la ciudad, a cargo del jefe Cristino Aranda, realizaron una investigación. Al cotejar los datos de la mujer en el sistema informático, se percataron de que pesaban en su contra cinco órdenes de captura.
Lidia Isabel Gómez fue detenida por los uniformados este jueves y se encuentra en la Comisaría a disposición del Ministerio Público. Según reportó nuestro corresponsal en la zona, Aldo Rojas, la mujer no negó el hecho en ningún momento. Al conversar con la prensa, se limitó a decir que el sorteo del sábado quedaba suspendido.
ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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