EPP opera en 20 km a la redonda y FTC no le ve
Con los dos últimos golpes consecutivos en las estancias “San Antonio” de Yby Yaú y “Clara Victoria” de Azote’y, el grupo criminal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) completó 57 apariciones en 34 establecimientos, entre Concepción y San Pedro. Pese a que los delincuentes se mueven en un radio de solo 20 kilómetros, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) no los ubica.

No conformes con mantener a tres secuestrados a la vez, el policía Edelio Morínigo y los menonitas Abrahán Fehr y Franz Wiebe, los miembros del EPP se burlaron una vez más de la FTC al aparecer en las narices de los uniformados con dos nuevos golpes.Esta vez fueron el incendio de dos máquinas agrícolas, el miércoles de tarde en la estancia “San Antonio” del distrito de Yby Yaú, y dos días después la captura y posterior liberación de cuatro peones de la estancia “Rancho Clara Victoria” del municipio de Azote’y, ambas fincas situadas en el departamento de Concepción.Presuntamente, la misma célula del EPP materializó ambos golpes, ya que ocurrieron a solo 7.000 metros de distancia uno del otro y con 48 horas de diferencia.Incluso, las dos últimas apariciones se reportaron a menos de 20 kilómetros del punto en el asentamiento Arroyito donde hace un mes fueron emboscados y masacrados ocho militares, cuyas armas fueron exhibidas por los narcoterroristas en un video recientemente divulgado.Sin embargo, pese a que es evidente que el EPP se mueve en un radio de solo 20 kilómetros, la FTC hasta ahora no ubica a los criminales.Después del asesinato de los ocho militares, supuestamente ninguna patrulla se animó a entrar al monte.Y ahora, después de los dos recientes ataques, tampoco nadie incursionó detrás de los criminales.Desde su primera aparición en una estancia, en el año 2008, el EPP ya atacó casi todos los otros establecimientos que funcionan dentro del triángulo formado entre los distritos de Yby Yaú, Horqueta, Azote’y y Tacuatí.Pero al analizar las coordenadas de los puntos donde aparecieron últimamente los delincuentes, en un área de solo 20 kilómetros a la redonda, resulta notorio que estos permanecen siempre en la misma zona sin ser siquiera molestados.Supuestamente, hay una orden en la FTC que establece que ya no se podrán hacer incursiones sin informes precisos que denoten la posición de los narcoterroristas. Pero como el servicio de inteligencia militar y policial evidentemente tiene fallas, el EPP seguirá camuflado en el monte.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario