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31 mar 2017

Obras en escuela Antequera y Castro

CONCEPCIÓN. Dos aulas con proyección para edificar en planta alta, además de otra construcción para cocina y comedor, fueron habilitadas ayer en la histórica escuela básica N° 185 “José de Antequera y Castro”. La institución educativa está ubicada en el barrio centro de esta capital departamental.



La directora de la institución, Miriam Raquel Barrios de Ávalos, dijo que la escuela es emblemática e histórica por los años que viene funcionando en la ciudad de Concepción.

En las aulas de “Antequera”, como más se le conoce a la escuela, acuden niños de diferentes zonas de la capital del primer departamento. Principalmente son oriundos de los barrios aledaños a la institución, ubicada cerca del río Paraguay.

Actualmente están matriculados 220 alumnos.

El costo total de la obra asciende a G. 200.000.000 y fue ejecutado por el arquitecto Rigoberto Vicencini. La inversión también incluyó muebles para las dos aulas.

El intendente del distrito de Concepción, Alejandro Urbieta Cáceres ( PLRA), aclaró que los recursos del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide) que recibe la municipalidad son administrados por el Consejo Distrital de Educación.

“Aquí vamos a ayudar de acuerdo a las posibilidades a las instituciones que realmente necesitan y aquí estaban urgiendo aulas nuevas” sostuvo el jefe comunal.

La Municipalidad de Concepción recibió entre el 2012 y el 2016 G. 8.182 millones en concepto de Fonacide. El año pasado Hacienda le transfirió a la comuna G. 2.461 millones.



ABC

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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