Desbaratan red que extorsionaba desde prisión
La Policía Antisecuestro desbarató una red de extorsionadores que operaba en la Cárcel Regional de Concepción. Esta mañana se allanó una de las celdas desde donde se realizaban llamadas para sacar millonarias sumas a las víctimas.
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| Juan José Gill |
La celda del Pabellón 8 allanada fue la del condenado Juan José Gill Benítez, quien formaba parte de la gavilla del asaltabancos Amado Benítez.Personal de Antisecuestro del Departamento de Investigación de Delitos, encabezado por la fiscala de Pedro Juan Caballero Katia Uemura, llevó adelante el procedimiento judicial caratulado: "Personas desconocidas, sobre extorsión". De la celda se incautaron dos teléfonos celulares y tarjetas de teléfono.Según informó a ABC Cardinal el subcomisario Pedro Lesme, los llamadores se hacían pasar por altos jefes de la Policía Nacional y exigían fuertes sumas de dinero a sus víctimas. Según la investigación, a uno de los que denunciaron la extorsión le lograron sacar G. 25 millones y a otro, cerca de G. 24 millones.Lesme indicó que durante la semana también se detuvo a otras cuatro personas que se encargaban de ir a cobrar el dinero fruto de la extorsión que se generaba dentro de la cárcel.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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