Cae supuesto “ideólogo” de plagio de un ganadero
Un joven sindicado de ser el “ideólogo” del secuestro del ganadero José Rómulo Rojas Ledezma y su capataz Modesto Antonio Alfonso, ocurrido hace casi un año en el departamento de Concepción, fue detenido a las 12:30 de ayer por la Policía. Fue tras ser localizado en una estancia del Chaco.
CONCEPCIÓN. El apresado es Gabriel Gutiérrez Lara (23), oriundo de Pedro Juan Caballero.El joven fue localizado por agentes del departamento Antisecuestro y la Unidad Táctica de la Policía Nacional en el establecimiento de la “Ganadera Enciso”, propiedad de Álvaro Enciso, ubicado en el departamento de Presidente Hayes (Chaco). De inmediato se procedió al arresto del sospechoso.La orden de captura contra el prófugo fue firmada el 15 de junio de este año por la jueza Penal de Garantías de la ciudad de Concepción, Honorina Acosta Cantero.Según fuentes policiales, el prófugo era buscado por el secuestro del ganadero Rómulo Rojas Ledezma y de su capataz Modesto Antonio Alfonso, acontecido el 19 de julio de 2016. Fue cuando una banda armada irrumpió ese día en la estancia “Santa Catalina”, cuyo casco central está ubicado a 20 kilómetros del centro urbano de la colonia Hugua Ñandú y a 130 kilómetros de la ciudad de Concepción.De acuerdo a los datos, Gutiérrez Lara, quien vivía en dicha zona, vigiló durante varias semanas al ganadero y fue quien encabezó el asalto al establecimiento de la víctima.Rómulo Rojas y su empleado escaparon antes de que se cumplieran las primeras 24 horas en cautiverio, cuando lograron desligarse de sus ataduras en medio del monte. Después corrieron a pedir ayuda en otra estancia cercana.La banda supuestamente liderada por Gabriel Gutiérrez Lara pidió G. 750 millones de rescate, que no llegó a concretarse debido a que las víctimas pudieron escapar mientras se efectuaban las negociaciones.
ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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