En Penitenciaria de Concepción también están los dos grupos
En la Penitenciaría Regional de Concepción actualmente se encuentran reclusos que forman parte del Primer Comando da Capital (PCC) y del denominado Clan Rotela, lo cual también genera preocupación debido a la pública rivalidad de ambos grupos, con elevados niveles de violencia.
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| Armando Rotela |
El 11 de marzo último en la cárcel de Concepción se registró un amotinamiento en donde miembros de la organización criminal de origen brasileño denominado PCC tomaron de rehenes e hirieron a guardiacárceles.
Al día siguiente del incidente que se produjo en la cárcel de San Pedro, seis presos fueron trasladados desde ese presidio hasta la cárcel concepcionera.
En la población penitenciaria de Concepción se encuentran, por ejemplo, Jorge Daniel Marín Ojeda, quien fue trasladado del Penal de Emboscada y está condenado. Este reo sería miembro del clan liderado por Armando Rotela.
En tanto que uno de los recientes “bautizados” al PCC es Jesús Romero, quien también se encuentra privado de su libertad en el mismo lugar.
El penal de Concepción tiene una capacidad para 800 personas, pero actualmente 945 reos están en el lugar de reclusión ubicado a 5 kilómetros del casco urbano de la capital departamental. Son 521 hombres procesados y 373 condenados, en tanto que 28 mujeres están procesadas y 23 condenadas.
Según el director del penal ubicado en Concepción, Antonio Bazán, en la cárcel regional se realizan constantes requisas.
ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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