Dibén exige cobro de deudas a Municipalidad de Concepción
La Dirección de Beneficencia y Ayuda Social (Dibén) exigió mediante una nota a la Municipalidad de Concepción el pago del porcentaje por los ingresos en concepto de juegos de azar, que corresponde por Ley a la institución. Son deudas que datan del 2016 a junio del 2019.

La misiva se basa en el artículo Nº 40 de la Ley 426/94, que estipula que lo recaudado en los municipios por la concesión de juegos de azar será distribuido en un 30% a la Gobernación correspondiente, 30% al Municipio, 30% a la Dibén y 10% al Tesoro Nacional.
Se desconoce oficialmente a cuánto asciende la deuda. Esto debido a que en el presupuesto municipal aparece el ítem de impuesto de Juegos de Azar como el de espacios públicos y juegos de entretenimiento. En el 2019 el presupuesto en este apartado fue de G. 259.353.000 y en el primer cuatrimestre llegó a recaudar el 29,25%, pero sin discriminar exclusivamente lo referido a juegos de azar.
La Junta Municipal recibió la nota el lunes pasado en su sesión ordinaria y, tras la lectura el concejal liberal, Gustavo Bonzi, propuso remitir el documento a las comisiones asesoras para su análisis. La consulta sobre la situación la realizamos a la asesora jurídica municipal, Teresa Díaz, quien hasta el cierre de esta edición aún no respondió.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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