Comuna norteña usó préstamo para obras en salarios y dietas
La Municipalidad de Concepción realizó en 2016 un préstamo de más de G. 4 mil millones, aprobado por la Junta Municipal, para obras viales y desagües pluviales; sin embargo, el 57% utilizó en pago de salarios, honorarios profesionales, alquileres de vehículos, obras de comisiones vecinales y servicios.

El 2 de febrero de ese año, el intendente Alejandro Urbieta solicitó la aprobación de la Junta de un préstamo de G. 4.482.163.775, acompañado de un proyecto de inversión en obras de infraestructuras viales, alcantarillados y/o desagües pluviales. Tras el dictamen favorable de la comisión asesora la plenaria aprobó, a través de los liberales en mayoría, pero se opuso la bancada colorada. El concejal Italo Centurión (ANR) solicitó una extraordinaria para rever la postura de los liberales, porque el préstamo sería para pago de deudas y no para obras.
Entre los documentos entregados a un periodista, vía amparo, se comprueba que el edil colorado tenía razón, ya que se constata que el 57% de ese préstamo fue utilizado en gastos corrientes, entre ellos G. 86.400.000 por dietas a concejales, G. 330.000.000 cuentas de obras y pagares firmados, sueldos, etc.
El responsable sería el intendente Alejandro Urbieta, quien tiene dos procesos abiertos y varias denuncias.
Intendencia aclara situación
Acerca de los cuestionamientos Pedro Vera, director de finanzas de la Comuna, explicó que el dinero recibido son recursos genuinos, por más de que se haya obtenido a través de la contratación de un empréstito, y que a través de sus dos órganos, define la utilización de todos esos ingresos, sean tributarios o no.
Reconoce que, si bien es cierto que del monto del préstamo, 1.345 millones fueron destinados a gastos corrientes, en el marco de migración de recursos ante déficit temporal de caja, pero que fue con autorización de la Junta, a través de normas correspondientes.
Agrega que, a través de este crédito, se utilizaron 3.137.163.775 para obras, en beneficio de los ciudadanos y que, salido del déficit temporal de caja, los recursos nuevamente fueron recuperados de otros ingresos propios o genuinos, posibilitando la realización de más obras no previstas originalmente.
Aclara que el 70% se usó en obras y el 30% en gastos corrientes, pero que formó parte de una migración interna por déficit temporal de caja, los cuales fueron recuperados en ejercicios fiscales siguientes y que al recuperar se hicieron otras obras similares recuperando lo utilizado en gastos corrientes, por lo que deduce que 4.482.163.775 se utilizó en obras. JR
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario