Comisario es asesinado en puesto policial de Loma Porã, Chaco
Un comisario fue ultimado a balazos durante un ataque de tres desconocidos en el puesto policial de Loma Porã, en el Departamento de Presidente Hayes. El hecho ocurrió en la madrugada de este domingo.

De un disparo en el cuello fue asesinado el comisario Arsenio González Herrera, jefe del puesto policial de Loma Porã, Departamento de Presidente Hayes.
Los responsables fueron tres sujetos desconocidos que llegaron al sitio vestidos con ropa camuflada. También resultó herido un suboficial, identificado como Éver Arrúa, golpeado en el rostro con la culeta de un arma de fuego, según datos preliminares.
Conforme cita el informe policial sobre el caso, estos sujetos llegaron en una camioneta de la marca Chevrolet S-10, color blanco, al mando de Édgar David Jara Alfonso, quien declaró que fue interceptado por dos de los criminales sobre la ruta Transchaco.
De acuerdo con su versión, ambos manifestaron ser personal policial de Antiabigeato y le solicitaron que los traslade hacia la ciudad de Concepción. Sin embargo, unos 500 metros más adelante dieron alcance a un motociclista y lo subieron a la camioneta.
“Al llegar al puesto policial, los uniformados le hicieron la seña de pare. Los hombres descendieron con arma de fuego en mano, despojando al personal policial de sus respectivas armas de fuego”, precisó el acta.
Aparentemente fueron utilizadas una escopeta y un arma corta. Tras el hecho, los responsables se dieron a la fuga en un automóvil de la marca Toyota Vitz, perteneciente a uno de los suboficiales de turno.
De momento, no se maneja el trasfondo del crimen ni la identidad de los criminales.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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