Mujeres privadas de libertad del penal de Concepción culminan curso de corte y confección
Son diez las mujeres que realizaron el curso de Corte y Confección dictado por el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP), una propuesta que el Ministerio de Justicia, a través de alianzas con otras instituciones, brinda a las personas privadas de libertad como una oportunidad de cambio y perspectiva de reinserción a la sociedad.
La capacitación abarcó el aprendizaje de técnicas y herramientas para el uso de las máquinas de coser y la fabricación de faldas, shorts y blusas, incluyendo la toma de medidas, trazado de patrones y confección de prendas con el costurado a máquina y acabado a mano. Tuvo una duración de 160 horas a cargo de la instructora del SNPP, Olga Meza.
El horizonte de trabajar en el mundo de la moda como emprendimiento laboral de salida independiente, ha tenido muy buena repercusión en las mujeres según la instructora del curso.
Durante las jornadas se han fabricado ropas con la compra de géneros o materiales reciclados que en muchos casos sirvieron para crear vestuarios propios. El rubro sigue acaparando la atención de las MPL con la idea de un micro emprendimiento y el taller de costura propio a futuro.
Fuente: Ministerio de Justicia
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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