Yby Yaú: Héroe de la Guerra del Chaco cumple 110 años
El héroe de la Guerra del Chaco (1932-1935), Lorenzo Achar Valenzuela cumple hoy ¡110 años de vida! Nació en Cuartelero del distrito de Horqueta, el 10 de agosto de 1910, y hoy vive en Yby Yaú.
YBY YAÚ, departamento de Concepción. Don Lorenzo es uno de los tres últimos héroes de la guerra contra Bolivia que vive en el departamento de Concepción. Actualmente se moviliza en una silla de ruedas, escucha con dificultad y tiene problemas de la vista.
Hace años dejó la zona conocida como Cuartelero, comunidad ubicada en el distrito de Horqueta y se asentó en la Villa San Lorenzo, más conocida como colonia Hechapyrã de esta ciudad, que está ubicada a 109 kilómetros al este de Concepción.
Los familiares del excombatiente indicaron que el benemérito se alistó muy joven a la contienda chaqueña. Batalló en el Regimiento “13 Tuyutí” en el que fue herido en el brazo derecho y estuvo 15 días de reposo porque la herida no fue grave, relató ayer.
Una vez que se recuperó le designaron como ordenanza y se encargaba del cuidado de los caballos del Ejército Paraguayo. Esta anécdota siempre le comentaba a sus allegados, recordaron sus familiares.
Don Lorenzo Achar Valenzuela se casó con Agustina Gómez con quien tuvo 12 hijos. Se dedicó a la herrería y enviudó hace once años.
Ayer, el docente Ramón Giménez Larrea y el comerciante Juan Carlos Sánchez llegaron desde Concepción hasta la casa del excombatiente para homenajearlo y entregarle regalos. Ambos tomaron como una misión enaltecer la historia y la cultura de la zona y realizan este tipo de actividades en retribución a los que defendieron al Paraguay durante la Guerra del Chaco.
Para hoy
Cada año el festejo del cumpleaños del héroe convoca a mucha gente, pero este año será diferente debido a las medidas sanitarias para evitar la propagación del covid-19. Habrá un breve acto organizado por familiares y la Comuna local.
ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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