Corredor Norte: avanza la obra que conectará San Pedro con Concepción
En el norte del país, con trabajos de movimiento de suelo, drenajes y obras complementarias, prosigue la construcción de Lote 1 del Corredor Norte entre los departamentos de San Pedro y Concepción.
Este frente emplea a 200 personas, mandos medios, choferes, auxiliares administrativos, ingenieros, entre otros, informó el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
El corredor abarca 150 km de carreteras y está dividido en tres lotes que atraviesan los distritos de San Pedro del Ycuamandiyú, Nueva Germania, Concepción, Horqueta y Belén, favoreciendo a su paso a todos los pobladores en su área de influencia directa.
Con esta obra se busca potenciar la zona norte del país para favorecer a 400.000 personas, ahorrando 100 kilómetros de viaje entre ambas capitales departamentales.
Es uno de los proyectos más importantes que el Gobierno Nacional ejecuta para mejorar la conectividad en esta parte del país, mediante el financiamiento del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem).
El Lote 1 arranca en el cruce Yacaré Ñe’ē, en San Pedro del Ycuamandiyú, extendiéndose 50 km, sector que corresponde a la empresa Ecomipa.
El Lote 2 continúa desde el km 50 hasta el km 88,8, en la ciudad de Belén. Incluye la construcción de un puente de 200 metros sobre el río Ypané y el acceso al puerto Ybapovó, de 17,268 km. Todo esto a cargo del Consorcio Vial Oriental.
En tanto, el Lote 3 se inicia en Horqueta y va hasta Belén (km 24,5) en lo que sería la Ruta Departamental 29, luego sigue por la ruta PY22 hasta Concepción en el km 43,9. Allí la firma responsable es Acaray.
Una vez culminada, la ruta se conectará con el Corredor Agroindustrial de San Pedro, que también está en plena construcción, facilitando así el tránsito de productos y servicios que impulsarán el desarrollo socioeconómico de toda la zona norte de la Región Oriental del Paraguay.
Fuente: IP
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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