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25 oct 2023
Arroyito: Disparó un balazo en el rostro a su suegra, después se autoeliminó
Un asesinato que pudo haber tenido una intención de feminicidio, se perpetró en la localidad de Núcleo 6, Arroyito, departamento de Concepción.
Christian Daniel Vera Alen, 23 años, llegó a las 20: 30 del domingo a la casa de su expareja, Haidee Ávalos Acosta (21) con quien tiene una pequeña hija. Fue atendido por Silvina Acosta Ávalos (45) mamá de la chica, quien le dijo que ella no iba a atenderlo porque ya no tenía intención de seguir la relación.
La negativa de la señora tenía una razón: el joven, de forma reiterada, cometía violencia física y psicológica contra Haidee, por lo que, le conminó a retirarse de la casa. Allí comenzó una discusión entre ambos.
En un momento, el iracundo joven sacó un revólver de entre su cintura y pantalón, y disparó al rostro de su suegra, quien cayó al suelo con signos de haber perdido la vida, sin embargo, al final sobrevivió.
Al parecer Christian Daniel “no se puso a la altura de su crimen” y entró en pánico. Aún dentro dela vivienda, decidió dispararse un tiro en la cabeza, y falleció en el acto.
Silvina fue llevada de urgencia a un hospital de la zona, en donde los médicos lograron estabilizarla y su cuadro va en mejoría, conforme datos proveídos a periodistas locales.
Los policías que intervinieron, hablaron con personas que vieron el episodio, quienes explicaron que la intención del atacante era, en realidad, asesinar a Haidee, pero en medio de su intento, se interpuso la suegra quien sufrió la herida.
Fuente: HOY
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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