La víctima fue auxiliada por familiares al hospital, pero falleció. El autor continúa prófugo.
Una puñalada sobre el corazón recibió Milciades Medina, el autor fue su propio hermano. El hecho ocurrió frente mismo a una vivienda del barrio Las Mercedes de la ciudad de Horqueta, hasta donde llegaron los agentes de la comisaría tercera avisados por los familiares.
“Cuando llegamos, la víctima ya no estaba, había sido auxiliada. Nos traladamos hasta la clínica donde le llevaron y encontramos que ya había fallecido”, relató el oficial Pedro René Núñez.
El fallecimiento se confirmó minutos después de la medianoche. El hombre de 50 años se encontraba en su casa compartiendo con algunos hermanos, cuando decidió cambiar la música que sonaba en el parlante, situación que molestó a su hermano de 39 años, Jacinto Gavilán Medina.
Jacinto tomó un cuchillo y lo hundió en el pecho de su hermano, por encima del corazón, hacia el lado izquierdo.
Por vía telefónica, los policías informaron a la asistente fiscal Ana María Otero, quien llegó al lugar acompañada de la médica forense Fanny Melgarejo, quien inspeccionó el cadáver y diagnosticó como probable causa de muerte shock hipovolémico por herida de arma blanca.
El cuerpo fue entregado a otro de sus hermanos, Migdonio Gavilán, quien manifestó a la Policía que el autor atacó a la víctima sin mediar palabra y luego escapó raudamente del lugar y hasta el momento permanece prófugo.
Fuente: Extra
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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