En el marco del proyecto Cuentos en Navidad, el martes 12 de diciembre, a las 8:00, se procederá a la inauguración de la Biblioteca Comunitaria Mainumby Arandukaenda, en la intersección de las calles Oratorio Virgen de Ca’acupe y San José, ubicado en el barrio San José Olero de la ciudad de Concepción.
La iniciativa del proyecto fue del profesor Feliciano Acosta Alcaraz y de Alejandro Hernández y von Eckstein, cofundadores de Clubdelibros Paraguay y fue llevado adelante por la doctora Honorina Ubalda Acosta Cantero, contando con el apoyo de la parroquia Virgen del Carmen y Santa Lucía, cuyo cura párroco, presbítero Julián Cristaldo Sánchez, fue quien proporcionó el local donde estará ubicada la biblioteca, frente al muro de contención noroeste de Concepción.
La creación de esta biblioteca comunitaria busca integrar los servicios bibliotecarios a la parroquia de manera a crear espacios de lectura en busca del crecimiento comunitario en un entorno familiar, acompañada de libros con los que se puedan desarrollar capacidades críticas de comunicación, y un conocimiento abierto al mundo, buscando, también, romper paradigmas.
Además de aprovechar la integración de espacios culturares comunitarios, en busca de la participación e inclusión de niños y adolescentes, con el objetivo de que estos crezcan y se desarrollen en la sociedad, en condiciones de calidad de vida digna. La puesta a punto del nuevo espacio cultural estuvo a cargo el Poder Judicial de Concepción, mientras que los libros fueron donados por Clubdelibros Paraguay.
Fuente: LN
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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