Roban 160 cabezas de ganado en Paso Barreto
Un establecimiento en Paso Barreto, en Concepción, fue víctima de abigeos que robaron 160 vacas entre la noche del miércoles y madrugada del jueves. Ahora, la Policía está abocada a dar con los autores y, hasta el momento, detuvieron a cuatro sospechosos durante allanamientos.
Entre la noche del miércoles y madrugada del jueves, un grupo de 10 a 15 personas irrumpió el establecimiento ganadero Tekoporã, ubicado en la zona de Paso Barreto, Departamento de Concepción.
Los desconocidos maniataron y dejaron en una habitación a los peones, quienes también fueron despojados de sus pertenencias.
Posteriormente, se llevaron 160 cabezas de ganado que fueron alzados a un transganado.
Los abigeos tardaron al menos unas cinco horas en lograr su cometido y luego se dieron a la fuga con dirección a la zona de ex Puentesiño y los investigadores sospechan que cruzaron al Brasil, explicó el comisario Wilfrido Maldonado, jefe de Investigación de Concepción, a radio Monumental 1080 AM.
Allanamientos en ex Puentesiño
A raíz de este hecho de abigeato a gran escala, la Policía este viernes está allanando un establecimiento en ex Puentesiño y ya logró la detención de cuatro personas sospechosas.
También, tienen varias evidencias incautadas, entre ellas, muchas armas de fuego, pero los animales no están siendo ubicados.
“Tenemos la información de que estarían en el vecino país y estamos trabajando con nuestros pares del Brasil para ubicar a los animales y realizar los procedimientos que correspondan”, enfatizó el jefe policial.
Todo el procedimiento en territorio paraguayo está bajo la dirección del fiscal Pablo Zárate.
Maldonado no descarta que se trate de un grupo que tiene una muy buena estructura para cometer este tipo de hechos.
Los investigadores hablan de una pérdida de G. 5.000.000 por cada cabeza de ganado.
Fuente: UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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