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13 feb 2025

Concepción: cura que causa furor y llena la iglesia de feligresas

Fotos virales, comentarios divertidos y una misa más concurrida que nunca: así es la vida del padre Fernando Florentín, el cura que revoluciona una comunidad.


En la parroquia San Antonio de Concepción, el padre Fernando Florentín (30) se ha convertido en el centro de atención. Desde que asumió como cura párroco hace poco más de un mes, su carisma y atractivo físico han generado un inusual revuelo en redes sociales, atrayendo a más fieles a las misas y desatando una ola de comentarios, algunos de admiración y otros de crítica.

El fenómeno viral

Todo comenzó cuando fotos del joven sacerdote presidiendo la misa se hicieron virales en Facebook. Comentarios como “Échame la bendición, padre”, “El que perdona es Dios, no yo” y “Sentí cosas de monaguilla” inundaron las publicaciones, generando un mix de humor, admiración y polémica.

Fernando Florentín, quien lleva dos años como sacerdote y ha servido en varias iglesias, se mostró sorprendido por la repercusión. Inicialmente, compartía fotos en sus redes sociales invitando a misa, pero tras recibir cientos de comentarios, decidió desactivar su perfil para evitar distracciones.

Apoyo y críticas

Mientras algunos usuarios celebraron su carisma y lo bautizaron como el “Pa’i churro”, otros criticaron la atención mediática, calificándola como una “piedra de tropiezo” para la fe. Luz G., una mujer que se define como su “mamá de corazón”, salió en su defensa a través de un emotivo posteo en Facebook.

“Es famoso por ser hermoso y carismático. De eso él no tiene la culpa. Lo que me molesta son los comentarios despectivos y con muchas ganas de que él pierda la cordura”, escribió. Además, destacó que Florentín siempre soñó con ser sacerdote y logró su objetivo a pesar de las dificultades que enfrentó en su parroquia natal de Tobatí.
Más fieles en misa

Miguel Morel, colaborador de la parroquia, confirmó que desde la llegada de Florentín, más personas han comenzado a asistir a las misas. “No sé si es por churro, pero convoca gente y sabe predicar la palabra. Eso es lo que le atrae a la gente”, declaró.

Más allá de la polémica, lo cierto es que el joven sacerdote ha logrado captar la atención de muchos, no solo por su apariencia, sino también por su capacidad para conectar con los fieles y transmitir el mensaje de la fe.

Un fenómeno que trasciende

El caso de Florentín refleja cómo las redes sociales pueden amplificar fenómenos inesperados, incluso en contextos religiosos. Mientras algunos celebran su impacto positivo en la asistencia a misa, otros advierten sobre los riesgos de centrar la atención en aspectos superficiales.

Lo que está claro es que, más allá de los comentarios y las fotos virales, Florentín sigue enfocado en su misión: guiar a su comunidad en la fe.

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