La Patrulla Caminera insiste en el uso de ambas manos al volante y recomienda evitar manipulación de objetos mientras se conduce para no desviar la atención.
Patricia Ferreira, directora de Relaciones Públicas de la Patrulla Caminera, indicó que los conductores de vehículos pueden afrontar multas de hasta 10 jornales (G.1.115.020) por conducir fumando o tomando tereré al mando del volante. En contacto con Radio Monumental, aseguró que conducir con el cigarrillo en la mano, mientras se fuma, es una “falta evidente”.
Explicó que la situación se puede constatar por medio de registros fotográficos, puesto que los conductores acostumbran conducir fumando con la ventanilla abajo. Instó a tomar en cuenta esta medida, a fin de evitar accidentes al volante.
“Sí, puede ser constatada esta falta a través de una imagen fotográfica”, observó, tras ser consultada también por los casos en los que una persona se encuentre tomando tereré mientras conduce.
Aseguró que un conductor también puede afrontar multas en esta situación, pero solo si la ingesta de tereré lo empuja a conducir con una mano. Ferreira remarcó que el conductor debe usar las dos manos. “Es una falta difícil de constatar. No realizamos las sanciones en estos casos, pero si se constata, (...) sí, se realiza la sanción correspondiente”.
Fuente: UH
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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