Concepción.- Los pacientes fueron atacados por yararás y presentaron envenenamiento, mientras que un tercer caso correspondió a la picadura de un alacrán. Todos reciben atención médica.
El servicio de urgencias del Hospital Regional de Concepción asistió durante la noche del sábado a tres personas afectadas por mordeduras de serpiente y picaduras de alacrán, en incidentes ocurridos en distintos puntos del departamento de Concepción.
Dos de los pacientes ingresaron con síntomas de envenenamiento tras haber sido atacados por serpientes de la especie yarará. Se trata de dos hombres de 50 y 69 años, quienes recibieron atención inmediata por parte del equipo médico de guardia.
Según el reporte, ambos fueron tratados con suero antiofídico siguiendo los protocolos sanitarios vigentes y permanecen bajo observación para evaluar la evolución clínica y prevenir posibles complicaciones derivadas del envenenamiento.
En paralelo, un tercer paciente acudió al centro asistencial tras sufrir la picadura de un alacrán. Recibió atención inicial orientada a aliviar el dolor y evitar reacciones adversas que podrían presentarse tras este tipo de incidente.
Las autoridades sanitarias advierten sobre la presencia de animales ponzoñosos en la zona, especialmente en épocas de altas temperaturas, cuando aumenta el riesgo de encuentros con estas especies.
Fuente: el nacional
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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